Mentoría personal

Mentoría Amor Erótico

Un acompañamiento para comprender lo que deseas, lo que temes y lo que necesitas transformar para vivir relaciones amorosas más conscientes, sanas y plenas.

Para amor juvenil, amor adulto y amor maduro.
Distintas etapas, una misma pregunta: cómo amar y ser amado sin perderse a uno mismo.

Los tres caminos de la mentoría

El amor cambia de forma, pero no deja de pedir verdad.

La mentoría se organiza por etapas vitales para que cada persona pueda trabajar desde el punto real en el que se encuentra: despertar, reconstruir o volver a elegir.

Dos jóvenes conversando al atardecer en un banco, con ambiente sereno y respetuoso

Amor juvenil.

Para los que están despertando al amor y a la atracción por otras personas y para los que se encuentran en las primeras etapas de las relaciones amorosas.

No sabes nada acerca del amor erótico, sobre las relaciones de pareja. O sabes muy poco, tan poco como tus amigos, amigas, compañeras, compañeras y colegas. La escuela, la familia, el entorno, los medios de comunicación, e incluso las RRSS e internet no terminan de enseñarte ni de explicarte bien, como tú buscas, deseas y necesitas, de qué va todo esto de la atracción física y emocional hacia otras personas. Cómo entender y gestionar lo que sientes y lo que pasa por tu cabeza. Ignoras cómo acercarte, hablar, expresarte, comunicar lo que sientes, vencer la timidez, la vergüenza, el miedo al rechazo o incluso el temor a que te digan que sí.

No sabes cómo gestionar correctamente todas las ideas, emociones y sentimientos al respecto, tus dudas, inseguridades y miedos.

Cómo manejar el rechazo o la indiferencia del otro, cómo superar un rechazo y no hundirte, para que puedas seguir caminando hasta dar con esa persona con la que sí conectes y congenies.

O cómo empezar una relación, sobre todo si es la primera vez. Superar el miedo del novato, de cómo avanzar, comunicarte, no sentirte torpe por tu inexperiencia. Todo eso por lo que hay que pasar cuando no se sabe algo y hay que ir descubriéndolo paso a paso.

Aprender a nombrar lo que sientes y a actuar sin que la vergüenza decida por ti.

Persona adulta caminando sola por una calle tranquila con luz cálida de tarde

Amor adulto.

Para los que a pesar de tener cierta edad, no terminan de encontrar a la persona adecuada.

Ya no eres un niño, y aunque aún eres joven, ya has dejado atrás la pubertad, la adolescencia y las primeras etapas de la adultez.

Puedes carecer de experiencia porque has arrastrado tus inseguridades desde la infancia, y aunque has ido cumpliendo años no has avanzado de manera notable en tu vida amorosa, a nivel de relaciones de pareja. Y ya estás cansado o cansada de eso, demasiada paciencia has tenido. Sientes que el tiempo vuela y no quieres tirar la toalla ni rendirte. Si otros pueden, ¿por qué tú no?

O puedes tener bastante experiencia en relaciones sentimentales, ya sea porque tuviste una o más relaciones largas, que al final se vinieron abajo por diversos motivos. O enlazaste muchas relaciones cortas, rollos, ligues, conquistas efímeras. O incluso alternaste alguna relación larga con varias cortas. Y quizá estas experiencias te han afectado o incluso llegado a traumatizar en cierto grado, lo cual te impide ahora, o te frena, ponerte a buscar pareja de nuevo, por miedo a encontrar más de lo mismo. Además puedes tener una percepción negativa o pesimista respecto a cómo está el panorama actual de las relaciones amorosas, lo cual te desanima aún más. Quizá te dé también pereza comenzar de cero, todo ese trabajo, ese rollo de la conquista, el cortejo, el pasar shit test. Puedes haberte acostumbrado a la soledad, que incluso sin ser deseada, te parece mejor que todo el trabajo que lleva iniciar una nueva relación.

Revisar heridas, cansancio y patrones para volver a buscar desde otro lugar.

Pareja madura paseando junta en un parque luminoso, con gesto sereno y cercano

Amor maduro.

El amor no queda cancelado por el calendario: puede volver a vivirse con plenitud, deseo y dignidad.

Para los que piensan que el amor no tiene edad y que nunca es tarde para amar y ser amado.

Nunca te has creído que llegar a ciertas edades o etapas de la vida significa renunciar, entre otras muchas cosas, al Amor y a las relaciones sentimentales. Y es que negar nuestra capacidad de amar y de ser amados es como rendirse antes de tiempo y aceptar que no somos útiles ni podemos disfrutar ya más de sentir de manera profunda y genuina, y de relacionarnos de manera erótica con otra persona. Eso sería validar a los que nos dicen, equivocadamente, por ignorancia o maldad, que solo podemos vivir de modo óptimo y completo hasta cierta franja de edad, y que pasada esa frontera debemos considerarnos acabados, reducidos y limitados.

A través de las experiencia y conocimientos acumulados a lo largo de muchos años y décadas, sabes bien lo que quieres en la vida y en las relaciones amorosas, y no te ves jubilado, pasado de fecha, caducado ni de vuelta de todo. Reclamas tu pleno derecho a vivir con plenitud mientras estés vivo. Al fin y al cabo es cierto aquello de que la edad no la define el calendario sino la actitud y el espíritu interno de cada uno.

Reclamas tu pleno derecho a vivir con plenitud mientras estés vivo.

Foto flor amarilla

Un símbolo sencillo: abrirse, aunque haya costado.

Flor amarilla iluminada por luz natural sobre un fondo suave y desenfocado

Perfiles

¿A quiénes va dirigido?

Amor juvenil: A chicos y chicas en la pubertad, adolescencia y adultez temprana. Desde los 12/14 años hasta los 20/25 años aproximadamente.

Amor adulto: A hombres y mujeres desde el final de la adultez temprana hasta la adultez tardía. Desde la mitad de la veintena hasta los 60/65 años aproximadamente.

Amor maduro: A hombres y mujeres desde el final de la adultez tardía, 60/65 años en adelante.

Compromiso personal

¿Qué requisitos se necesitan en todos los casos?

Ganas y voluntad de:

Aprender lo que no se sabe.

Mejorar y corregir lo que está equivocado y no funciona.

Entender nuestro funcionamiento interno y el funcionamiento externo del mundo.

Comprometerse a llevar a cabo un cambio profundo y duradero en todos los aspectos de la vida que lo estén necesitando.

Ser plenamente consciente que sin una honda transformación tanto interna como externa que no sean simples parches superficiales y pasajeros, no se logran cambios y resultados duraderos y notables en la vida.

Tomar las riendas de la propia vida para así dejar de depender de las circunstancias externas y abandonar por siempre el victimismo y el echar la culpa a otros, al destino o a presuntas causas fuera de uno mismo.

Asumir de una vez por todas y para siempre que somos dueños de nuestro destino y de nuestra existencia, y de que podemos dirigirla por donde queramos, en lugar de pasarnos la vida dando bandazos, siendo arrastrados por corrientes ajenas, sin decidir ni marcar nuestro rumbo, dejando que otros lo hagan.

Punto de partida

¿Dónde estás actualmente?

Juvenil:

¿Cuáles son tus deseos y anhelos respecto al amor?

¿Cuáles son tus miedos, temores y lo que te provoca inseguridad, dudas, ansiedad y preocupación?

Aún no te sientes preparado, crees que es demasiado pronto para empezar, no sabes cómo debes actuar y comportarte.

Adulto:

¿Cuáles son tus deseos y anhelos respecto al amor?

¿Cuáles son tus miedos, temores y lo que te provoca inseguridad, dudas, ansiedad y preocupación?

Sientes que se te pasa el arroz, que el panorama está muy difícil, que ya es imposible a estas alturas encontrar a tu media naranja, que ya te has acostumbrado demasiado a la soledad.

Maduro:

¿Cuáles son tus deseos y anhelos respecto al amor?

Sientes que traicionarás a tu pareja de toda la vida, si eres viudo o viuda, si te vuelves a enamorar. Crees que solo se puede amar de verdad una vez. Que ya es tarde, que vas a hacer el ridículo, que qué pensarán los demás al respecto.

Destino

¿Adónde quieres llegar?

Ya estés dentro del perfil juvenil, adulto o maduro, seguramente quieras tener una relación de pareja sana, equilibrada y feliz donde puedas amar y ser amado. Donde puedas ser tú mismo, y donde te sientas seguro, comprendido y apoyado. Y que tu pareja también pueda sentirse así. Eso es lo que quieres, caminar con alguien a tu lado en la misma dirección y al mismo ritmo, para crecer ambos y disfrutar de todo lo que ofrece la vida, incluyendo los retos que se nos presentan.

Teniendo claro el destino y haciendo lo que tienes que hacer, los resultados aparecen.

La mentoría no promete atajos mágicos: ordena el camino, señala lo que hay que trabajar y acompaña el cambio para que no se quede en intención.

Solicitud

Cuéntame en qué etapa estás y qué necesitas trabajar.

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Contacto

Correo
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guiayorientacion@gmail.com

Mensaje
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Sesiones
Mentoría personalizada, con ritmo y objetivos acordados.

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